Un análisis valiente y documentado de la violencia en la retaguardia republicana durante la guerra civil española. Francisco Núñez Roldán presenta los crímenes extrajudiciales, las persecuciones religiosas y la destrucción sistemática del patrimonio artístico y cultural que se produjeron en la zona controlada por el Frente Popular. Esta investigación meticulosa recorre episodios como los «trenes de la muerte», las checas de Madrid, la matanza de Paracuellos, y la sistemática persecución religiosa que causó casi 7000 víctimas entre sacerdotes y religiosos. El autor documenta con precisión cómo funcionaron los mecanismos del terror revolucionario en ambas Castillas, Levante, Cataluña y Andalucía, donde lugares como Málaga se convirtieron en auténticos laboratorios de la violencia política. Estudia los bombardeos republicanos sobre población civil, los campos de trabajo como el de Turón, y las abundantes fosas y pozos mineros donde fueron arrojadas las víctimas. Especialmente revelador resulta su análisis de la destrucción del patrimonio artístico, mostrando cómo el vandalismo contra iglesias y monumentos no fue casual, sino parte integral de un proyecto revolucionario. El libro revela los orígenes ideológicos de esta violencia, vinculándola con las directrices de la Internacional Comunista y la implantación del modelo soviético. Desmonta la visión simplificada de una República idílica truncada por militares rebeldes, mostrando cómo desde 1931 se gestó una atmósfera de intolerancia que culminaría en la guerra. «Una obra necesaria para comprender el complejo panorama de aquella tragedia nacional. Solo el conocimiento completo del pasado, sin omisiones ideológicas, puede ayudarnos a construir un futuro de genuina reconciliación». Del prólogo de Pedro de Tena
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