Acceso Autenticado : EDITORES, LIBRERÍAS, AGENTES
Solicitar Acceso Profesionales     Recordar Contraseña
Busqueda Avanzada
Agenda

Reseñas Prensa
  • En estos momentos no hay eventos disponibles
  • Lamentamos las molestias
  • El equipo de disbook.com

Buscador de librerías

Para buscar su librería más cercana, introduzca su código postal o su población

GEOGRAFÍA DE TU NOMBRE, LA

ORDAZ, ISABEL

Precio s/i :

14,33 €

P.V.P :

14,90 €

DISPONIBLE EN STOCK

Colección: TAUGENIT EDITORIAL Temática: POESIA
ISBN: 978-84-17786-67-0 Nº de Páginas: 136
EAN: 9788417786670 Idioma: N/D
Sinopsis:
«Palpita en el fondo de estos poemas un trasunto biográfico, una dimensión confesional, pero todo queda trascendido mediante imágenes que intensifican el vitalismo y la pasión. Somos amores que se fueron y a los que todavía esperamos [...] Está también la historia presente y la sociedad de nuestro tiempo, pero está sobre todo ese pulso herido que va al encuentro de aquello que fue». Diego Doncel, prólogo. «Escribes poesía porque lees poesía. Podría decir que escribo poesía porque leí unos versos que me dejaron, gran desatino, sin palabras. Por la vía negativa, dirían los místicos, apenas unos versos, el balbuceo enamorado de san Juan de la Cruz: un no sé qué que queda balbuciendo , que me ofrecía el mapa del tesoro, la llave del reino, un intento permanente de acceder a la paradoja del amor y del lenguaje» (Isabel Ordaz). AUTORA Como actriz y como poeta, Isabel Ordaz ha ido siempre tras la voz: la voz como destino. Si en el escenario a la palabra hay que entregarle un cuerpo, en poesía el sumo cuerpo es la palabra misma. Sobre el escenario hay tantas cosas... Desde luego está también el vértigo del vacío, pero acompañan el artificio de la luz, los otros actores, la escenografía y música, el texto dramático. Sin embargo, la palabra poética es de una radical intemperie, lo más cercano a la fe que alguien puede suponer. Y esto parece saberlo la poeta Isabel Ordaz, quien, como ella ha dicho algunas veces, vive la poesía como un credo, una certeza o un refugio, otro cuerpo, como los personajes que la acompañan en las obras de teatro. Así, el lenguaje es como un personaje en sí mismo, alguien que te lleva de la mano y dice: «Mira allí, escucha allá, ¿no oyes la música? Dale un tiempo a la belleza o no seas desatenta con el dolor del mundo». Ficción de ficciones, poesía, uno de los pocos espacios, junto al amor, que quedan para redimirse.